Reglas de la Herencia

.- REGLAS DE LA HERENCIA

Al hacer una pareja, cada uno de los padres aporta el 50 % de la transmisión de los caracteres. El carácter o característica heredada, puede o no estar manifestada, cuando esta manifestada se dice que es dominante y cuando no se manifiesta o en proporción muy reducida se dice que es recesiva. Los caracteres dominantes pueden ser puros (HOMOCIGOTOS) o con caracteres combinados (HETEROCIGOTOS). Las características recesivas cuando se manifiestan en pequeña proporción regularmente son puras cuando apareamos progenitores puros (homocigotos) respecto a una sola característica, toda la descendencia sin excepción la presentara. Cuando apareamos progenitores de los cuales uno es puro y el otro no, los hijos manifiestan en una gran mayoría la característica dominante y muy pocos casos la recesiva. Cuando nosotros queremos obtener una característica pura en nuestro cultivo, debemos utilizar la consanguinidad de padres con hijos y eliminar todos aquellos ejemplares que no presenten la característica deseada y averiguar si los que la presentan son puros. La consanguinidad de segundo grado es aquella que se lleva a efecto entre familiares, tales como primos, tíos, sobrinos, nietos, etc.

 

Cuando logramos en una familia implantar el carácter puro y seguimos con la consanguinidad por varias generaciones, se consigue que este carácter se magnifique según el sentido en que se trabaje. Es decir, si lo hacemos por varias generaciones con palomas de alas largas (puros), los descendientes sobrepasan las medidas de los progenitores. Desde luego que para que no aparezcan nuevamente los caracteres negativos se requerirá que los ejemplares sean puros. Regularmente se trabajan con varias familias, cada una de las cuales presenta un carácter deseable, pero diferente a las demás. Este carácter se ha logrado obtener puro y entonces se hace la combinación con otra familia que también presenta otro carácter puro y diferente. Se lleva de nuevo a cabo el método hasta lograr los dos caracteres puros. En esta forma se van incluyendo cada uno de los caracteres deseables para que al final tengamos una estirpe de excelentes características y de lo que es más importante; jamás darán otra cosa diferente respecto a los caracteres implantados a menos de que se origine una mutación. Otro aspecto importante será fijar una norma de calidad mínima para el plantel de reproductores cada año y si se quiere también para los equipos de vuelo. Por último, será conveniente desechar los reproductores más mal calificados y sustituirlos por los pichones mejor calificados cada año y de este modo se asegura el avance de la línea.

J.M.Alcocer

 

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