Recordando a Don Manuel Salado

.- Recordando a Don Manuel Salado.

En 1977 tuve la suerte y el honor de conocer a Don Manuel Salado, (QEPD). Gran columbicultor y mejor persona, maestro de colombicultores. Le visite en su casa de San Fernando, me enseño sus palomas y hablamos largo y tendido todo el día sobre nuestra común afición. Era Don Manuel de una gran calidad humana, gran apasionado del mundillo del palomo. Me conto que a lo largo de toda su vida de aficionado se había dedicado a la cría y selección de la paloma Buchona Gaditana y que sus antepasados también habían criado estas palomas desde el año 1860.

Me decía que el origen de la buchona gaditana era Cádiz y que aficionados de Jerez de la Frontera, se llevaban cada año lo mejor que se criaba en Cádiz, pues venían señores muy importantes con buenas carteras y compraban la flor y nata. Desde Jerez se promociono mucho a la paloma Gaditana, pues desde allí se mandó a otras provincias de España y fue este el motivo por el cual se le llamo a esta paloma como “Jerezana”, pero el origen de esta paloma es Cádiz y su nombre debe ser el de Buchona Gaditana.

 

Don Manuel era defensor y valedor al máximo del vuelo del palomo y de la práctica de la diversión con la suelta y el hembreo. Me regalo una copia de las Ordenanzas que reglamentan esta diversión que datan del año 1759 y que se titulan “Ordenanzas que se han de guardar en la diversión de palomos laudinos, llamados vulgarmente ladrones”. Estas ordenanzas fueron hechas por los aficionados de la época y presentadas al rey Fernando VI, y fueron aprobadas por la Real Chancillería de Granada. Constan estas ordenanzas de veintiún artículos y a través de ellos se dan las normas de cómo se debe practicar la afición de la suelta de machos y hembreo. Esta diversión consiste fundamentalmente en poner a prueba la reciedumbre del macho hacia la seducción de la hembra y viceversa.

Me decía Don Manuel que la diversión era cada vez menos practicada por la afición y que donde se seguía practicando era en Cádiz y San Fernando, (estamos hablando del año 1977). Hoy se cultiva y selecciona más la belleza del palomo pensando en las exposiciones, es una pena que con el tiempo se pierda esta bonita y apasionante modalidad y divertimento que tanto defendió mi buen amigo Don Manuel Salado.

Para Don Manuel el palomo Gaditano debía ser de cabeza acarnerada, corto de cuerpo, ancho de pecho, cola corta y estrecha, de poco más de dos dedos de ancha, vuelos largos, debiendo llegar hasta el final de la cola, buche en forma de globo y patas altas.

 

Para el, era más importante el trabajo que realizara el animal que la belleza fenotípica que tuviera este. Le pedía al palomo temperamento, vuelo, seducción, persecución y dureza para que no se entregara en palomar ajeno. Decía que el buche muy desarrollado era un impedimento para el vuelo y más aún en los días de viento, que son muchos a lo largo del año en Cádiz y su provincia.

En el siglo XVIII a todas las palomas se les denominaban con el nombre de laudinas o ladinas. Contamos con otras reglamentaciones para la diversión de la suelta y hembreo de los palomos laudinos entendidos por Colgueros para la ciudad de Murcia que tuvo su origen en el año 1773.

La Federación Provincial de Cádiz, en el año 1978, publico unas normas para el juego del hembreo redactadas a los tiempos actuales, estas se titulan “Normas particulares por las que han de regirse las Sociedades y aficionados a la cría y selección de la Paloma Buchona Gaditana”. También Don Manuel Salado puso su granito de arena para que estas normas se hicieran realidad.

Por Rafael Yuste López /RC3-2001

*- VEAMOS UN VIDEO SOBRE GADITANO DE VUELO

 

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