La Buchona Gaditana

*- Hemeroteca 1983

LA BUCHONA GADITANA

Existe en la provincia de Cádiz la paloma “Laudina Gaditana” recriada por una cantidad de aficionados, pero que, por falta de conocimientos, bien porque no han tenido quien los guíe o, despreocupación por saber todo cuanto concierne a este tipo de palomas, está un poco degenerada, tanto en su comportamiento en vuelo como en su fisonomía y carácter. Es difícil encontrar al palomo que tenga todas las cualidades que esta ave debe tener, como son: belleza, idea de seducción a la hembra siguiendo los vuelos de ella, largos o medios largos, gran temperamento. Para encontrar una paloma con estas cualidades, se están realizando unos cruces y pruebas para conseguir los resultados apetecidos, pues todo este proceso es largo y se necesita mucha colaboración por parte de todos los aficionados. La mayoría de éstos crían palomos solo porque el vecino o amigo los cría. Con todo esto no se hace más que perjudicar a la afición y al mismo tiempo a la conservación de este tipo de Paloma que se cría en esta provincia desde el año 1759 hacemos un llamamiento a todos los aficionados a la paloma laudina gaditana para encontrarnos unidos en todo momento y poder practicar mejor el deporte del vuelo de la paloma antes citada, pues será en beneficio y realce de nuestra afición, regenerándola hasta la altura que se encontraba en los años 30 o 40 en que tuvo su gran apogeo.

Las características del palomo actual, son un poco heterogéneas, ya que la degeneración lo ha desfigurado en cuanto a su tamaño y buche, pues hay algunos que les entusiasma el buche abundante y gran tamaño del palomo, siendo esto perjudicial para la capacidad de vuelo que debe tener. Esto debe desecharse y conseguir. primero, el temperamento; segundo, volado, tercero, seducción; cuarto, persecución, quinto, conservación, y finalmente, su belleza, que también hay que tener en cuenta, pero siendo esto un arma de doble filo ya que cuando existe mucha belleza le resta las mejores cualidades que debe tener, como son las anteriores citadas.

 

El palomo debe ser corto, ancho de pecho, cola corta y estrecha poco más de dos dedos, vuelos largos, debiendo llegarle hasta el final de la cola, buche en forma del globo, alto de tarso sin que las plumas que le bajan cubran la pata o que sea calzado. Hay palomos que son feos en cuanto a sus características, pero tienen las condiciones principales buenas, siendo éste el que tiene en movimiento a todo el palomar, existiendo el contrario que tiene una belleza y características extraordinarias y no tiene las cualidades del anterior; no por eso, desechamos al palomo de vuelo corto o retorno, como se dice en términos de aficionados. Esto es debido a que cuando se realizan los hembreos, hay pájaras que se resisten al pájaro arrollador y este retorno es el que remata la pieza consiguiendo ornillarla, como se suele decir.

Unos trabajan para que otros sean los que se lleven la buena tajada. El palomo ha tomado una evolución en los hembreos, se exige tanto, que hay momentos que creemos que su comportamiento no es bueno. Esta evolución viene de los años 40 debido a las distancias y a la poca existencia de machos. Tuvimos que tratar la cuestión y prolongar los días de permanencia de las hembras, pues en los años anteriores solo permanecían de 3 a 5 días como mucho; San Fernando era la ciudad que padecía el mal de la distancia; entonces en una reunión de aficionados de Jerez, Cádiz y San Fernando, se trata el problema, quedando todos de acuerdo en poner en práctica el alargar los días de hembreo y seleccionando las hembras que más días hayan permanecido, de acuerdo siempre con la asistencia de machos que tuviese y así llegamos a poner unos topes según los años: primer año, 13 días; segundo año, 10 días, tercer año, 12 o 14 días; según se vea, ya que después de tantos días de vuelo puede llegar a entregarse por sentirse hovera.

 

Actualmente se van consiguiendo ejemplares de una calidad extraordinaria, cosa que en los 15 años anteriores no teníamos. En esta, fechas, ya tenemos una serie de ejemplares sobre todo en hembras ya clasificadas y con un alto grado de puntuación, en los cinco de los seis que se necesitan para llegar a estar dentro del tipo estándar que corresponde a esta paloma gaditana, de tanto arraigo en esta provincia. Todavía continuamos con esta selección que tanto trabajo está costando. Al mismo tiempo se han seleccionado los machos que ya alcanzan los seis puntos de los que consta esta ave, que tanto trabajo nos ha costado conseguir que sobreviva y que hoy, a Dios gracias, está amparada y reconocida por los federativos. Después de doscientos años de existencia, se ha conseguido la agrupación de todos los aficionados, tanto en la capital como en los pueblos de la provincia. Con estas líneas llamo la atención de los aficionados a la buchona gaditana, que no se dejen seducir por ciertas y determinadas cosas sin tener en cuenta antes de nada la prueba a que hay que someterla; de lo contrario es el engañado pues para la buena conservación de la raza hay que ser muy escrupuloso y llevar a rajatabla todas sus cualidades y no dejar pasar el menor molimiento mal hecho.

Con todo lo expuesto espero que los aficionados a la paloma buchona gaditana tomen conciencia de todo y colaboren en la conservación de la raza. Para eso debemos de usar la crianza interna; esto significa el apareamiento de individuos emparentados, por lo tanto, cuando más innata es una descendencia, más grande será su pureza genética. Sola-mente cuando los elementos que tenga para criar sean perfectos, debemos utilizar este método. Porque intentar formar un plantel valioso con elementos inadecuados, es acarrear el desastre.

 

Todos los palomos son una combinación de buenas y malas cualidades, ningún palomo es físicamente o genéticamente perfecto. Cada palomo posee cualidades que, para el aficionado criador, son ventajosas y otras que no lo son, de modo que por medio de la crianza Interna se sacan a relucir tanto las buenas como las malas cualidades. Por lo tanto, puede ser que en un principio obtengamos descendencias no aptas en una gran mayoría, pero si por selección se descarta ésta y seguirnos trabajando con las que reúnan las condiciones deseables, lograremos la estabilización física y genética del plantel.

Si tonamos un plantel amplio y bien constituido por medio de la crianza interna, lograremos su purificación, pero para que esto llegue a feliz término, dependerá de la pureza o impureza de los palomos que se poseen y de los genes recesivos perjudiciales que estos transmitan. La crianza interna, combinada con una perfecta selección y la eliminación de ejemplares no aptos, dará por resultado que todos los ejemplares sean idénticos genéticamente, con respecto a las características para los que fueron criados realizada correctamente la crianza interna, puede ser continuada durante varias generaciones sin consecuencias indeseables.

El triunfo es de los que saben esperar, de los que no tienen prisa, de los perseverantes.

No olviden: la impaciencia es mala consejera.

*- Manuel Salado / PD81/1983

*- VEAMOS UN VIDEO SOBRE LA BUCHONA GADITANA (Mod. Vuelo)

 

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