Estándar Deportivo Jerezano

*- Hemeroteca 2002

EL PALOMO DEPORTIVO JEREZANO Y SU ESTÁNDAR

Desde tiempos inmemorables se practica en Jerez de la Frontera un deporte cuyos protagonistas esenciales han sido los palomos, pero no cualquier tipo de palomo.

Se prodigaba en esta ciudad, la raza Buchón Jerezano (no confundir con el Buchón Gaditano) siendo esta raza el origen del palomo Deportivo Jerezano, junto con otras razas, entre las que podemos citar el Gorguero de Linares, el Rafeño, el Valenciano y al parecer, el palomo Azul de la Estrella. De ninguna de las maneras ha intervenido, ni por asomo, el palomo Morrillero Alicantino, a pesar de que se pueda prestar a confusión, debido a un supuesto parecido morfológico (nada más lejos de la realidad) desde una perspectiva absolutamente legal, propia del desconocimiento de esta raza.

LA SUELTA

En síntesis, el deporte que practicamos en Jerez, consiste en ponerse de acuerdo distintos aficionados para conseguir que, por ejemplo, un distrito ponga machos en celo y otro ponga hembras, encontrándose en el aire para que el que posea mayor poder de seducción consiga encerrar a su complementario en su palomar. Por todo ello, en cada azotea, generalmente se colocan tres palomeras (piqueras, cajones) y en el caso de los machos se ponen de uno a tres ejemplares, que es lo habitual, dejándolos aislados del resto del palomar. En la azotea no debe haber ni pichones, ni palomos criando que estén a la vista de los ejemplares que se exponen; sólo deben estar los tres machos, perfectamente acoplados y sin molestarse entre ellos (molestarse es una más de las múltiples cualidades que posee el Deportivo Jerezano).

 

Cuando conquistan alguna hembra, todos deben tirar cada uno a su cajón. Previamente, cuando vienen con la hembra jalando, tirando de ella, dándose con las alas en la cola (cuchilla) deben entrar directamente cada uno en su tablilla.

En el caso de los machos, necesitan por lo menos una semana desde el momento en que se sueltan, para que empiecen a trabajar relajadamente y sabiendo lo que están haciendo. Una vez que se ponen en celo no se pueden retirar y mucho menos, si tienen puesto machos, se pueden cambiar y poner hembras. Si por cualquier circunstancia se quiere cambiar, se esperará a la noche. Por lo tanto, este relevo se hará cuando menos moleste, por razones, obvias. El palomo entregado pasa a ser propiedad del aficionado que lo ha capturado, pudiendo devolverlo o quedarse con él a voluntad propia.

Ni que decir tiene que de ninguna de las maneras habrá una hembra del palomar a vista de los palomos puesto en celo, con la clara intención de retenerlos, pues los machos, como anteriormente expuse, deben estar perfectamente aislados del resto del palomar. Los machos deben estar pintados debajo de las alas con los colores y las marcas que tengan registradas cada aficionado. De esta manera, cualquiera puede distinguir e identificar fácilmente a quién corresponde dicho ejemplar cuando esté trabajando en el aire. La época de suelta comienza en Septiembre, cuando finaliza el periodo de muda y termina en primavera, que es cuando comienza el periodo de cria. La cría termina al principios de verano, para poder hacer y favorecer una correcta muda a todos y cada uno de los ejemplares.

 

 EL HEMBREO

Al contrario que los machos, que pueden estar en grupos de tres, las hembras deben estar solas, una hembra por palomar. No se puede acoplar más de una, pues una tiraría de la otra y llegarían a acollerarse y, por lo tanto, el hembreo no sería legal.

En Jerez, está totalmente prohibído soltar más de una hembra por palomar. Estas se dejaran colinas, con la cola cortada por la mitad (a media cola) y perfectamente pintadas por debajo de las alas, al igual que los machos, con los colores y las marcas que tengan registradas cada aficionado. Una vez que se suelta ya no pueden ser retiradas y si por cualquier circunstancia se tiene que cambiarse se tendrá que esperar a la noche para hacer el relevo. Como mínimo se dejará en hembreo a la paloma, una semana. De ninguna manera se consentirá que se pongan palomas de ratito, ni palomas de fines de semana; y mucho menos, la suelta de machos cuando se ha decidido hacer hembreo. Ni que decir tiene, que en el caso en que un macho y una hembra estén enredados, se puedan retirar ninguno de los dos.

LOS PICHONES

Cuando empiezan a comer solos, antes que den los primeros vuelos, se les va habituando a la palomera donde en un futuro próximo correrán su suelta. Estos son los primeros contactos con el lugar donde tendrán que encerrar al complementario forastero. En los primeros vuelos, se procurará no dejarlos sueltos todo el día para que no cojan vicios ni se aquerencien en tejados o zonas improcedentes que no sean las que le interesen al aficionado. Por todo ello, se soltarán por las tardes y se recogerán cuando proceda. De esta forma se pueden conseguir los objetivos que se persiguen.

Cuando rompen el celo, se les soltará en contadas ocasiones y sin abusar, una hembra experta del mismo cajón que tenga el pichonato. Se les dejará unos cinco o diez minutos, una vez que la enamore y la encierre, y se quitará para que de esta forma se pueda observar el comportamiento del futuro competidor y así relacione a la hembra en el cajón. A la pichona se le hará lo mismo con un macho experto y meloso que jamás la castigue en el cajón (esto es fundamental) pues en caso contrario, la pichona en futuro próximo no tomaría el cajón adecuadamente.

En esta raza se puede empezar a poner en celo, tanto el pichón, como la pichona. En el caso de los machos, se pueden acoplar dos pichones con un macho experto que les dé escuela y así formar el grupo de tres machos en suelta. Una vez que se dan en el aire y un macho y una hembra se enredan y empiezan a trabajarse, ya no se puede retirar ninguno de los dos hasta que uno se entregue, o en su defecto, abandone y dejen de trabajarse el uno a la otra.

 

ASPECTO GENERAL

El contorno del palomo Deportivo Jerezano debe ser visto desde la cabeza hasta el extremo de la cola. Su porte será ágil, por ser un palomo de temperamento, siendo proporcionada la cabeza y las patas con el resto del cuerpo, demostrando la armonía de su línea y la elegancia y pureza de sus caracteres. En este palomo tenemos que tener en cuenta dos puntos de vista, que podemos calificar en aérea y pretil:

* Aérea: Se puntúa en el aire, con el palomo en vuelo.

* Pretil: Es la denominación que se le da en Jerez a la puntuación en tierra, que hace referencia a la morfología del ejemplar.

Este palomo fue creado en Jerez de la Frontera, teniendo como origen el antiguo Buchón Jerezano. Cruzándolo y reencastándolo con distintas razas, se consiguió el palomo a definir.

CARACTERÍSTICAS AÉREAS

Esencialmente, nuestra afición consiste en aprovechar una serie de cualidades que posee nuestro palomo, a efecto de que mediante su gran poder de seducción se atraigan otras palomas a su palomar. Así pues, tanto se pone en celo al macho como la hembra. El palomo Deportivo Jerezano, posee una gran facilidad de vuelo, velocidad, desplazamiento, sentido de búsqueda y seducción.

Intentar definir a este palomo en el aire en una cosa casi imposible y es muy dificil hacerlo comprender a personas que nunca lo hayan visto, pues para poder conocerlo un poco, hay que echar muchas horas en la azotea. Con carácter general, podemos decir que posee el pescuezo hacia delante, que tiene pecho pero sin pellejo y que en la parte posterior de la cabeza coloca una protuberancia a la que denominamos morro (como las crines de un caballo español).

La cola es abarquillada hacia arriba, aunque se admite la cola plana, y tiene una forma de volar muy peculiar, dando la sensación de remo, tirando de las alas hacia detrás (a la cola).

El palomo Deportivo Jerezano entra en los palomares ajenos (sin quedarse) seduciendo a la hembra, citándola y arrastrándola a su palomar, a su piquera, palomera o cajón.

 

CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

* Cuerpo: El palomo Deportivo Jerezano posee un cuerpo proporcionado, sólido y equilibrado.

* Patas: Altas, fuertes, desprovistas de plumas y preferentemente rojizas.

* Plumaje: Debe ser rico, abundante y sedoso. Posee amplia gama de colores.

* Cola, muslos y patas: Deben estar en proporción con el cuerpo.

* Cabeza: Ha de ser almendrada (en forma de almendra) y acarnerada. Es mucho mas robusta en lo machos.

* Pico: Debe estar bien formado y ser robusto, además de ligeramente ganchudo en su terminación.

* Carúnculas nasales: Respecto al volumen, evidentemente, dependen de la edad del ejemplar. Deben ser de color blanco y en forma de corazón.

* Ojo: Las membranas o ribetes deben estar bien marcadas y deben ser, preferentemente, de color entre grisáceo y blanco. El color del iris debe ser cuanto más rojo mejor, evidentemente, dependiendo todo ello de la pigmentación del plumaje.

* Alas: Deber ser grandes y fuertes, colocadas en reposo, ligeramente por debajo de la cola. El plumón de debajo de las alas será abundante y sedoso, con el fin de facilitar el deslizamiento del aire durante el vuelo.

* Peso: Oscila alrededor de unos 250 gramos.

PUNTUACIÓN ESTÁNDAR

– Puntuación aérea y trabajo: 50 puntos
– Aspecto general: 5 puntos
– Cabeza: 5 puntos
– Ojos: 5 puntos
– Pico: 5 puntos
– Pescuezo: 5 puntos
– Pecho: 5 puntos
– Quilla: 5 puntos
– Alas: 5 puntos
– Cola: 5 puntos
– Patas: 5 puntos
TOTAL GENERAL: 100 PUNTOS

*.- Publicado en la revista Arte Avícola 50 / año 2002.

*.- Antonio Páez – (Jerez de la Frontera, Cádiz)

 

 

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